Esta semana, la actividad de nuestra asociación no ha parado, demostrando una vez más que los pequeños gestos generan grandes transformaciones en nuestro entorno natural. A través de nuestras acciones de voluntariado, hemos estado trabajando en dos frentes muy especiales para nosotros: el Montico y Contiendas.
💧 El milagro del agua en el Montico
Felipe ha estado revisando, limpiando y poniendo a punto los 7 bebederos de ALNUS, 5 de los cazadores, 5 balsas y 2 surtidores de la zona del Montico, un proyecto que mantenemos en colaboración con la Asociación de Cazadores de Marcilla.







Más allá de cumplir su función vital de proporcionar agua a la fauna local en los meses más calurosos, estos puntos de agua están provocando un fenómeno natural asombroso: la aparición de vegetación propia de zonas húmedas a su alrededor.
¿Cómo es posible? Una pequeña fuente de agua en el monte actúa como un catalizador de vida. Las sutiles filtraciones en el suelo y el aumento de la humedad ambiental crean un microclima único. Además, las aves y mamíferos que los visitan actúan como ‘jardineros involuntarios’, transportando semillas en su plumaje o pelaje y en sus deposiciones.
Lo que empezó como un surtidor para la fauna se está transformando en un pequeño oasis verde, demostrando el enorme impacto ecológico que tienen estas instalaciones.




🌱 Guiando el crecimiento en Contiendas
Por otra parte, la tarde de ayer tuvo un relevo generacional precioso en Contiendas. Margari estuvo acompañada por un entusiasta grupico de scouts, quienes dedicaron la jornada a colocar tutores proporcionados por la FP agraria de Peralta, a algunas de las plantas de la reciente plantación realizada con motivo de la construcción de la pasarela sobre el río Aragón.






Colocar un tutor no es solo clavar una caña; es asegurar que estos árboles y arbustos del mañana crezcan rectos, fuertes y resistan los embates del viento en sus etapas más vulnerables. Ver a los jóvenes implicarse de esta manera con el azadón y el protector en la mano nos llena de esperanza. La educación ambiental se aprende así: pisando el terreno y manchándose las manos.
| ¡Gracias a Felipe, a Margari, a la Asociación de Cazadores y, por supuesto, a los scouts por hacer esto posible! Entre todos, gota a gota y planta a planta, seguimos construyendo un territorio más vivo y biodiverso. Y por último dar las gracias a la FP agraria de Peralta con quienes hemos establecido una estrecha colaboración muy fructífera |





































































































