
En este verano tan seco y caluroso creemos que a muchos marcilleses nos habrá pasado por la cabeza el pensamiento de » ¡Que no se nos queme el Montico! ¡Que nos libremos!¡ ¡Es el único trocico de monte que tenemos! ¡Es nuestro pequeño tesoro! ¡Que no sea el fuego el que acabe con él, después de tantas alteraciones que ya han recaído sobre él!
En evitarlo, todos tenemos responsabilidad y sabemos que, aún así, un rayo, un pájaro que choca contra las torres eléctricas y cae electrocutado ardiendo, una chispa producida desde el trasiego de vehículos que hay por su camino principal, pueden ser el inicio de una catástrofe.
Pero hay un par de cosas que estaban a nuestro alcance y creíamos que debíamos hacer con urgencia (Por como está siendo el verano y por el acontecimiento especial del eclipse):
-Pedimos al ayuntamiento la señalización indicando el alto riesgo de incendio en una zona de alto valor ecológico.
El ayuntamiento aceptó y encargamos los paneles y los colocamos en todos los caminos del Montico, como una llamada de atención para cualquiera que se mueva por allí.






-La segunda cosa fue hacer una limpieza de basuras, vidrios y latas, porque no nos gusta ver nuestro monte sucio y porque pueden ser también la causa del inicio de un fuego.
Eso lo hemos hecho el sábado 8 de agosto con un grupo de voluntarios a los que agradecemos su respuesta en una mañana calurosa, pero que creo que todos disfrutamos. ¡¡Muchas gracias!!
Aprovechamos para llamar la atención sobre tres cosas:
-El Montico presenta básicamente dos tipos de basura, por una parte latas de refrescos, cascos de vidrio y de plástico, ligados casi todos al camino principal y sus laderas. Claramente, los que circulan por allí tiran por la ventanilla los cascos y éstos aparecen en los laterales del camino
-El otro tipo de basura son escombros que alguien lleva hasta allí e intenta arrojarlos en sitios escondidos, de acceso y visión no fácil. El que lo hace sabe de sobra que está haciendo algo ilegal y que deberíamos denunciar.









-Una tercera cosa sobre la que llamar la atención es sobre la existencia de arquetas en la conducción de agua a las viñas y a la macro granja en la parte alta del Montico. Intentar que en ellas hubiera preparada una toma de agua por si un día se declara un incendio en la zona, sería un trabajo de prevención muy importante a tener en cuenta. Prevenir supone actuar antes de que algo suceda, para si se da el caso poder actuar lo más rápido posible y minimizar daños.
Si perdemos lo que nos queda de Montico, muchos marcilleses y personas de otros pueblos que lo recorren con frecuencia, perdemos una parte muy importante, atractiva y querida. Un patrimonio que deberíamos intentar proteger y pasar a nuestros descendientes.