Murciélagos de Marcilla
Un refugio para los guardianes de la noche

Desde hace varios años, la Asociación Naturalista Alnus impulsa en Marcilla un proyecto estable de seguimiento y conservación de murciélagos, con el apoyo de SECEMU (Sociedad Española para la Conservación y Estudio de los Murciélagos) y del Gobierno de Navarra.
A lo largo del municipio —en pinares, riberas y zonas agrícolas— se han instalado cajas-refugio que ofrecen a los murciélagos lugares seguros para descansar y criar. Estas cajas se revisan anualmente para conocer su ocupación, identificar especies y recoger datos que ayudan a comprender mejor su papel en los ecosistemas locales.
Por qué son importantes los murciélagos
Los murciélagos son esenciales para el equilibrio natural. Cada ejemplar puede llegar a consumir miles de insectos cada noche, contribuyendo al control natural de plagas y reduciendo la necesidad de pesticidas.
Además, son un buen indicador de la salud ambiental: donde hay murciélagos, hay agua limpia, aire sano y abundancia de insectos.
Cuidarlos es también cuidar de nuestros cultivos, de la biodiversidad y de nuestro bienestar.
Educación y participación ciudadana
El proyecto no se limita al trabajo científico. Cada año se organiza el “Día de los Murciélagos”, una jornada abierta en la que vecinos y familias pueden acompañar al equipo en la revisión de cajas, conocer distintas especies y aprender sobre su comportamiento.
Estas actividades se completan con charlas, talleres y juegos educativos para los más pequeños, demostrando que la conservación también puede ser divertida y compartida.
Un proyecto vivo
El trabajo de Alnus continúa año tras año con la colocación de nuevas cajas-refugio, la mejora de las existentes y la recopilación de datos que contribuyen a estudios regionales sobre murciélagos.
Gracias al compromiso de voluntarios, especialistas y entidades locales, Marcilla se ha convertido en un referente en la conservación participativa de fauna a escala local.
El Proyecto Murciélagos de Marcilla combina ciencia, educación y participación.
Es una forma de actuar de manera local para proteger un grupo de animales tan desconocidos como imprescindibles, que cada noche trabajan silenciosamente por la salud de nuestros ecosistemas.












